¡Corre! Alguien ha activado la alarma.

Y después de correr unas manzanas de la ciudad, Andrius se paró enfrente de la puerta de su casa y pensó:

"Pronto me empezarán a llamar el moscardón de Siauliai como a Sócrates lo llamaban el moscardón de Atenas"- soltó una risita y se metió en casa.

Me senté en el sillón, puse la música y cogí el teléfono y llamé a Vilius que estaba conmigo en el sabotaje de la entrada del Ministerio.

-Bien hemos saboteado la puerta ya no podrán entrar- dije.

-Bien, bien, pero te va tocar irte rápido o la pasma te va a trincar.- contestó Vilius

-Vale pues ¿A dónde me voy? -dije

-Corre, ven a mi casa y te doy el billete de avión que tenía para irme a Grecia-dijo Vilius.

-Vale, voy ya-dije y salí de mi casa.